Mi primo José compartió hace unos días un anuncio de gimnasio que me cayó en gracia:
Luego me di cuenta que esta imagen resalta un punto importante.
A veces nos mortificamos por las cosas que no podemos cambiar. Nos volvemos entonces gordos, feos y amargados.
La vida se disfruta más cuando aprendemos a aceptarnos como somos y a enfocarnos en lo que sí podemos cambiar.
El aceptarnos a nosotros mismos es el primer paso para ser aceptados. ¿Qué tanto podemos cambiar con solo aceptarnos y sonreír? Aquí el mejor ejemplo:

Rowan Atkinson en su papel de Mr. Bean

Rowan Atkinson siendo el mismo.
Dejemos de quejarnos en lo que no podemos cambiar; trabajemos en lo que sí está en nuestro control.

