¿Cómo sí lograr nuestros propósitos?

Propósitos

Quiero bajar de peso. Voy a dejar de fumar. Conseguiré un aumento. Realizaré mi sueño.

¿Porqué nos cuesta tanto mantenernos firmes en nuestros propósitos?

Los autores del audiolibro “Influencer: The Power to Change Anything” parecen haber dado con la causa.

Tendemos a enunciar como propósito, lo que en realidad queremos como resultado.

Me explico: Cuando decimos “quiero bajar de peso”, estamos hablando del resultado que esperamos tener. Pero al poner como propósito el resultado, nos quedamos sin un plan de acción.

Kerry Patterson, Joseph Grenny y David Maxfield autores del citado libro, mencionan que cuando las personas hacemos propósitos basados en la acciones que nos darán el beneficio esperado, las posibilidades de lograrlo son mucho mayores.

Esto es, hay que establecer un plan de acción y comprometernos con acciones específicas que nos lleven a nuestra meta.

Siguiendo con el ejemplo posibles propósitos serían:
– Voy a comer sin tortilla o harinas en el desayuno y cena y solo 2 tortillas o 1 pan en la comida.
– Voy a caminar 30 minutos diarios saliendo del trabajo, antes de cenar.
– Comeré la misma cantidad de fruta o verdura que huevo o carne en todas la comidas.
– Etcétera.

Otro factor importante, es enfocarnos en las acciones clave. Debemos limitarnos a uno o dos propósitos cada vez. Hasta que se hagan un hábito.

Si tenemos como cada inicio de año, 12 propósitos, es normal que al mes no podamos siquiera recordarlos todos.

Elige de todos tus propósitos el que consideres más importante en este momento de tu vida. Responde la pregunta, ¿Es en realidad una acción o un resultado que deseo?. Si es un resultado, detecta la acción o par de acciones clave para lograr ese fin.

Ahora sí, teniendo en claro la acción o acciones que te darán el resultado que deseas, ahora sí, ¡A cumplir con ese propósito!

Imagen por Alberto Montt

Cópiame lo bueno; no lo malo.

Cópiame lo bueno; no lo malo

Hoy les compartiré una anécdota muy personal.

Cuento con la dicha de tener padres que admiro y respeto. Ambos practican el mejor de los métodos de enseñanza: El ejemplo.

Dicho lo anterior, cuando me portaba mal, eran pocas las veces que yo podía alegar en mi defensa: “Pero tú también lo haces”.

Para esas raras veces, mi madre respondía: “Sí, pero cópiame lo bueno; no lo malo”.

¿Porqué les comparto esto?

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Clave para el éxito

Hoy quiero compartir con ustedes, una idea simple, pero poderosa. Solo te pido a cambio que, si la encuentras útil, también la compartas.

Un amigo hace años me hizo una pregunta: ¿Cuántas veces al día escribes tu password? ¿Y a la semana? ¿Al mes? ¿¡Al año!? Probablemente tú, como yo, nunca te hayas detenido a pensar en eso.

¿Qué importancia tiene? Continuar leyendo “Clave para el éxito”