Huevo

Cuando sea grande, quiero que la gente diga…

Se dice que cierto día estaban platicando un tomatito y un huevito.

“Yo quiero crecer mucho” -decía el tomatito-
“¿Para qué?” – Preguntó el huevito
“Para cuando vaya por la calle la gente diga: ¡Mira, ahí va un tomatón!”
“… No, yo mejor no quiero crecer mucho” – Afirmó el huevito.

¿A qué viene este chiste?

A veces, nos pasa como el huevito, nos limitamos de crecer por miedo a lo que diga “la gente”.

En las escuela el niño que más responde no es admirado, sino criticado.

El vecino con la mejor casa muchas veces será también objeto de envidias.

Al trabajador que se lleva mejor con el jefe habrá quien lo tache de barbero.

“Algunos te amarán por lo que eres, y otros te odiarán por la misma razón. Acostumbrate a esto” Anónimo

Así que no te preocupes demasiado por lo que diga “la gente”, que no limite tu crecimiento, ni entorpezca la realización de tus sueños.

Preocúpate sí, y mucho por lo que diga “TU gente”, tu familia, tus verdaderos amigos, tu pareja, hijos y en general aquellos en los que verdad les importas, quienes sinceramente deseen lo mejor para ti.

Preocúpate también porque tu crecimiento sea real, que sea duradero y no solo de apariencia, que sea un crecimiento en congruencia con valores y principios, que ayude a otros a crecer también.

Deja un comentario