Limitaciones autoimpuestas

“Me gustaría escribir mi libro, pero me gustó cómo lo hace un conferencista que escuché. Que se toma un mes dedicado al 100% a su libro y solo a eso. Y ahorita no puedo hacer eso.” – Le dije

¿Y no te estarás autolimitando? – Me contestó. 

Y sí, tenía razón. 

¿Qué son las limitaciones autoimpuestas?

Son excusas, o razones, que nos creemos y por ende, permitimos que limiten nuestras acciones. 

Es difícil detectarlas, porque además podemos llegar a sentirnos orgullosos de ellas, en mi caso, a mi me daba mucho orgullo decir que quiero tomarme un tiempo para dedicarme “por entero” a escribir el libro, para que sea de gran calidad… Pero como estaba esperando el momento ideal, pues no empezaba.

Así hay muchos otros límites que nos podemos poner:

  • “Soy pobre, pero honrado”.  ¿Qué acaso no se puede ser rico y honrado?
  • Prefiero ser feliz en un carrito sencillo que llorar en un Ferrari. Y hay quien lo dice al revés: ¡Prefiero llorar en un Ferrari que ser feliz en un carrito!
  • Eso de levantarse temprano no es lo mío.
  • Soy gordito pero feliz.
  • Eso de cocinar no se me da.

Y una larga lista de etcéteras. Son limitaciones que nos creemos y, por lo tanto, no desafiamos.

Siempre pongo el ejemplo de que luego de haber intentado tocar guitarra y no lograrlo, me autoconvencí que yo no podía tocar guitarra. ¡Imagina mi sorpresa cuando supe de que un hombre sin brazos toca maravillosamente! (Tony Meléndez y la Resignación).

Y ahora sé que, si me dedico a hacerlo, desde luego que puedo lograr tocar la guitarra maravillosamente. No es mi prioridad ni va en línea con mi sueño, pero si quisiera hacerlo es cuestión de enfocarme en ello.

Escribir el libro que deseo compartir con ustedes sí es clave para mi sueño de ser conferencista y ayudar a las personas a lograr sus sueños. Y me autolimité a iniciarlo hasta que pudiera dedicarme a él exclusivamente por un mes.

Lo más increíble del asunto, es que de viva voz Carlos Cuauhtémoc Sánchez -uno de los autores más vendidos en México- me dijo su secreto para escribir un libro. Un secreto que compartiré contigo. ¿Listo(a)?: “Escribe 2 horas diarias.” Así de sencillo. Bien dicen que el secreto es que no hay secretos.

¿Entonces porqué elegí el otro método de escribir el libro en un mes de absoluta dedicación a él? Sinceramente creo que fue por miedo. Sí. Es algo que jamás he hecho, desconocido para mi, y como muchas cosas nuevas, me da un poco de miedo. ¿Y si no me sale como quiero? ¿Y si no gusta? y entonces te autolimitas, para postergar hacerle frente al reto.

En fin, escribo este artículo a las 4:58 de la mañana. Yo había llegado a creerme que no soy bueno para levantarme temprano, pero resulta que descubrí el secreto para logarlo: Dormirme temprano.

Y bueno, los dejo, porque voy a ponerme a avanzar en mi libro. Sin excusas ni pretextos. Espero pronto compartirlo con ustedes.

Por lo pronto te invito a preguntarte: Para lograr mi sueño ¿En qué me estoy autolimitando?  

3 opiniones en “Limitaciones autoimpuestas”

    1. Muchas gracias Rubén, así es. Muchas veces es cuestión de empezar, aunque no sea perfecto a la primera.

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