Motivacional: La vida en Alta Definición

Un señor había estado ahorrando por mucho tiempo para comprarse una televisión enorme, pantalla plana y de “Alta Definición”.

Cuando finalmente la obtuvo, al probarla tuvo una gran decepción: Las imágenes no se veían bien. La imagen era incluso un tanto borrosa.

Molesto, fue a tienda donde la compró.

Al llegar a la tienda, el encargado de servicio a clientes le dijo que lamentaba escuchar lo que le pasó. Así mismo le dijo que por supuesto procedería a hacer la devolución.

Había un pequeño inconveniente, le dijo, por política de la empresa, debía realizarse un breve y gratuito examen de la vista ahí mismo, en la sección de lentes.

A regañadientes nuestro amigo aceptó, pues le aseguraron que mientras él se realizaba el análisis comenzarían el papeleo para cuando llegara solo firmara la solicitud.

Cuando el hombre volvió, lucia en su rostro un par de lentes y una sonrisa.

Le dijo al encargado que cancelaría la devolución, que ahora no solo vería su televisión en Alta Definición.¡Ahora podría ver el mundo en Alta Definición!

¿Qué podemos aprender de esta pequeña historia?

A veces nos sucede lo que a este hombre.

Nos quejamos de lo mal encarados que son todos en el trabajo, sin ponernos a pensar que quizá nos saludan serios porque traemos, sin saberlo, una cara de enojados que los asusta.

Buscamos encontrar fallas en todo y en todos, sin hacer antes un ejercicio de introspección.

Lo mágico de preguntarnos si necesitamos lentes, antes de quejarnos por lo que vemos, es que cuando resolvemos lo que está mal en nosotros no solo cambia nuestra la forma en que vemos a ese problema en específico: Cambia la forma en que vemos al mundo. ¡Volvemos a ver la vida en Alta Definición!

Y tú, ¿Ves la vida en Alta Definición?

6 opiniones en “Motivacional: La vida en Alta Definición”

  1. Todo es cuestión de recordar quiénes somos y lo que queremos, como escribía en el blog que amablemente comentaste, entre pasan y pasan los años, se nos van empañando nuestros sueños, nuestras emociones, nos vamos olvidando de todas esas “pequeñas” cosas (que a simple vista parecen) y comenzamos a darle mas valor a aquello que no debería tenerlo tanto. No soy de la idea de que la gente deba ser siempre positiva, dar alegría y tener una sonrisa dibujada los 365 días del año, porque soy de la idea que se vale estar enojado o triste, sino para que existirían esas emociones, nada mas que hay que aprender a controlarlas y saber cuando son necesarias, pero a veces siento que las personas nos frustramos rápidamente y que somos poco tolerables, para lo que quieras y nos ahogamos en vasos de agua fácilmente, cuando las cosas son tan claras. Comulgo mucho con esta idea: “para saber lo que soy debo saber quien no soy”. Y me regreso a lo que escribía nadie puede llegar a ver la vida mejor, de manera positiva o disfrutar de aquellas “cositas”, derechito y sin escalas, debes conocer lo opuesto para tener con que comparar y distinguir una cosa de otra.

  2. Es cierto aveces nos gusta hacernos los protagonistas del “mundo” y pensamos que todos estan mal sin vernos realmente en un espejo y ver la cara de grinch que muchas veces traemos ,,
    si cada uno regala una sonrisa este mundo seria mucho mejor .

    1. Así es Yaqui, y creo que todos hemos caído en eso alguna vez.

      Doy fe, y sé que Pepe no me dejará mentir, que la mayoría del tiempo te la pasas regalando sonrisas.

      Saludos

  3. yo creo que en el mundo actual la mayoria de las personas caemos en este error. si todos vieramos la vida en alta definicion mexico seria otro.
    saludos

    1. Coincido Leo, todos hemos caído alguna vez en ello. Es más fácil.

      Y sí, podemos cambiar a México, si comenzamos cambiar al mexicano en el espejo.

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