Los problemas que me gusta tener

Solucionando problemaQuiero bajar de peso. Tengo mucho trabajo. Traigo gastos adicionales en la casa… Esos y otros muchos problemas, son problemas que me gusta tener.

¿Cómo?

Sí, a veces nos sentimos abrumados por problemas que tenemos. Pero si nos permitimos ver desde otra perspectiva, nos daríamos cuenta que son problemas que da gusto tener. Por ejemplo:

– Quiero bajar de peso. Es un problema que me gusta tener, es consecuencia de que puedo comer más de lo que necesito, que mi esposa cocina muy rico y que mis amigos y familiares siempre se desviven en atendernos.

– Tengo mucho trabajo. Es un problema maravilloso, que muchas personas que no tienen un empleo desean tener. Además mi trabajo es la forma en que ayudo a otras personas y que puedo procurar un ingreso para mi y mi familia.

– Traigo gastos adicionales en mi casa. Este es mi problema favorito, causado por una integrante que está por llegar a mi familia y que estamos esperando con muchísima alegría.

De tus problemas, ¿Cuáles te gusta tener?

¿Cómo sí lograr nuestros propósitos?

Propósitos

Quiero bajar de peso. Voy a dejar de fumar. Conseguiré un aumento. Realizaré mi sueño.

¿Porqué nos cuesta tanto mantenernos firmes en nuestros propósitos?

Los autores del audiolibro “Influencer: The Power to Change Anything” parecen haber dado con la causa.

Tendemos a enunciar como propósito, lo que en realidad queremos como resultado.

Me explico: Cuando decimos “quiero bajar de peso”, estamos hablando del resultado que esperamos tener. Pero al poner como propósito el resultado, nos quedamos sin un plan de acción.

Kerry Patterson, Joseph Grenny y David Maxfield autores del citado libro, mencionan que cuando las personas hacemos propósitos basados en la acciones que nos darán el beneficio esperado, las posibilidades de lograrlo son mucho mayores.

Esto es, hay que establecer un plan de acción y comprometernos con acciones específicas que nos lleven a nuestra meta.

Siguiendo con el ejemplo posibles propósitos serían:
– Voy a comer sin tortilla o harinas en el desayuno y cena y solo 2 tortillas o 1 pan en la comida.
– Voy a caminar 30 minutos diarios saliendo del trabajo, antes de cenar.
– Comeré la misma cantidad de fruta o verdura que huevo o carne en todas la comidas.
– Etcétera.

Otro factor importante, es enfocarnos en las acciones clave. Debemos limitarnos a uno o dos propósitos cada vez. Hasta que se hagan un hábito.

Si tenemos como cada inicio de año, 12 propósitos, es normal que al mes no podamos siquiera recordarlos todos.

Elige de todos tus propósitos el que consideres más importante en este momento de tu vida. Responde la pregunta, ¿Es en realidad una acción o un resultado que deseo?. Si es un resultado, detecta la acción o par de acciones clave para lograr ese fin.

Ahora sí, teniendo en claro la acción o acciones que te darán el resultado que deseas, ahora sí, ¡A cumplir con ese propósito!

Imagen por Alberto Montt