Un aliado que trabaje mientras duermes

Su libro estaba casi listo para ser publicado; solo faltaba un detalle: El título.

Su editor le dio un ultimátum:

Si para mañana no me das un título que valga un millón de dólares, lo mando imprimir como “Use Your Noodle to Get More Boodle” (“Usa tu cerebrín y obtener mayor botín”).

El autor decidió recurrir al apoyo de un aliado.

El autor llevaba el nombre de Napoleón Hill, el aliado lleva el nombre de “inconsciente”.

El inconsciente es el conjunto de pensamientos de los cuales no tenemos conciencia plena. Puede referirse a acciones que hacemos sin darnos cuenta estando despiertos, o a nuestros pensamientos mientras dormimos.

Probablemente hayas escuchado la expresión popular “voy a consultarlo con la almohada”; lo que en realidad deberíamos decir es, permíteme, lo consultaré con mi inconsciente.

Eso fue lo que decidió hacer Napoleón Hill, al irse a acostar lo hizo con la firme convicción de que tendría el título adecuado al día siguiente, dejando la tarea a su pensamiento inconsciente.

En la madrugada despertó, llamó a su editor y le dijo, ya tengo el título para el libro, se llamará “Piense y hágase rico”. Fue un éxito en ventas.

¿Qué podemos aprender de esta anécdota?

Que nosotros también podemos aprovechar el enorme potencial de explotar nuestro inconsciente:

Cuando vayas a dormir, piensa en lo que deseas lograr, imagínate logrando tu sueño, haz la imagen tan clara como sea posible, metaliza  las sensaciones y sonidos.

Recuerda mantener tu pensamiento en lo que sí quieres que pase, piensa en que lograrás encontrar la solución a tu problema, hazlo con plena convicción.

Nada reemplaza tu trabajo activo, pero como aliado, el inconsciente te ayudará a visualizar soluciones más creativas, que generalmente se nos escapan.

En resumen, hay que soñar con nuestros sueños, estando despiertos y estando dormidos.

2 opiniones en “Un aliado que trabaje mientras duermes”

  1. Buenisimo acabas de ayudarme mucho mas que si huebiese asistido a 20 seciones con el psicologo aparte q mi bolsillo lo agradece.

    1. Me da mucho gusto leerlo Mary, tú me has hecho el
      día con tus amables comentarios.

      Si en algo te puedo apoyar estoy a tus
      órdenes

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